Suave es la noche
Es curioso como algunas películas tienen olor más que otra cosa. Olor a frío, a nieve, a días que son noche, a sauna, a calefacción. Let the right one in me gana por todo eso, pero también porque es un ejemplo perfecto de cine hecho sin targets, al servicio de lo que cuenta y no del espectador.
En principio esta película es la historia de amistad/amor entre un niño sueco y una vámpiro. Entre medias nos encontramos con apuntes de otras historias: pederastia, bullying, alcoholismo, depresión, homosexualidad, soledad. Finalmente vemos que estamos frente a un cuento de moraleja perversa y ambigua donde los personajes son descritos no desde sus acciones sino desde sus consecuencias.
La película funciona perfectamente como drama porque nunca comete el error de salir del género. Como película vampírica también tiene muchas virtudes: Eli intentando comer dulces, el vampiro atravesando la puerta sin haber sido invitado, la luz del sol y las llamas, etc. Tal vez el gran acierto del filme sea el hecho de no haber convertido a Eli en una anciana encerrada en el cuerpo de un niño: ella tiene doce años, sólo que los ha tenido durante mucho mucho tiempo...
Todo eso y poder ver la sangre en la nieve. El falso padre pidiendo a Eli que, por favor, esa noche no vaya a ver al niño. La madre limpiándose los dientes con su hijo. En el fondo todo se reduce a la aceptación de la eterna noche sueca por un niño al que el día se le queda grande. Nadie mejor que un frío escandinavo para contarlo.


El dedo es mío y me importa muchísimo más que la torre.
j dijo
Evocador titular... jurl
Autobiograficidad (!)... seguro
De nieve tb está cubierta Snow angels, que, por cierto, es muy mala. Increíblemente, al día siguiente vi el dvd en... El corte inglés...
23 Diciembre 2008 | 09:21 PM