a. "Le vent de la nuit" corre un riesgo tremendo, y ése es el del difícil equilibrio entre los tres protagonistas (una burguesa, un ex-revolucionario, un joven). Hay que entrar en el juego para no ver a ninguno desde fuera porque, de otra forma, lo que se ve no es una película sobre la revolución como generación caducada, sino un cursillo rápido de conclusiones grandilocuentes sobre mayo del 68. Por eso los personajes que mejor funcionan son los que se mueven en el pasado, porque Garrel no entiende tan bien a su hijo como a su padre. Peliculón de todos modos, vamos.

b. "Control" tiene un blanco y negro casi equiparable a "Les amants regulars", los actores están perfectos, la historia omite todos los tópicos de los biopics (drogas, fama, ego), controla el tempo y las elipsis de manera prodigiosa y es, en definitiva, un trabajo admirable para cualquiera dentro del proyecto (de los secundarios a los técnicos).

Su único problema es que todo resulta perfecto, y al observar imágenes tan bellas, canciones tan bien incluídas, frases tan acertadas e interpretaciones tan ajustadas, uno se queda fascinado pero nunca emocionado.

No seré yo quien prodigue que el feísmo ayuda a meterse dentro de una película, pero es que, al contrario de lo que ocurría en "Lady Chatterley", aquí la construcción de la película no se ve en las diferentes secuencias, sino en los detalles de cada plano. Y (desgraciadamente) ese esfuerzo sobrehumano, por alguna razón misteriosa e imprevisible, juega en su contra.

Quizás exija un segundo visionado. En general y pese a sus desventajas, es muy recomendable.