a. "Le vent de la nuit" corre un riesgo tremendo, y ése es el del difícil equilibrio entre los tres protagonistas (una burguesa, un ex-revolucionario, un joven). Hay que entrar en el juego para no ver a ninguno desde fuera porque, de otra forma, lo que se ve no es una película sobre la revolución como generación caducada, sino un cursillo rápido de conclusiones grandilocuentes sobre mayo del 68. Por eso los personajes que mejor funcionan son los que se mueven en el pasado, porque Garrel no entiende tan bien a su hijo como a su padre. Peliculón de todos modos, vamos.
b. "Control" tiene un blanco y negro casi equiparable a "Les amants regulars", los actores están perfectos, la historia omite todos los tópicos de los biopics (drogas, fama, ego), controla el tempo y las elipsis de manera prodigiosa y es, en definitiva, un trabajo admirable para cualquiera dentro del proyecto (de los secundarios a los técnicos).
Su único problema es que todo resulta perfecto, y al observar imágenes tan bellas, canciones tan bien incluídas, frases tan acertadas e interpretaciones tan ajustadas, uno se queda fascinado pero nunca emocionado.
No seré yo quien prodigue que el feísmo ayuda a meterse dentro de una película, pero es que, al contrario de lo que ocurría en "Lady Chatterley", aquí la construcción de la película no se ve en las diferentes secuencias, sino en los detalles de cada plano. Y (desgraciadamente) ese esfuerzo sobrehumano, por alguna razón misteriosa e imprevisible, juega en su contra.
Quizás exija un segundo visionado. En general y pese a sus desventajas, es muy recomendable.

Pues a mí la escena con la que arranca la canción de Love will tear us apart me emocionó. Luego la secuencia no está a la altura, con Samantha Morton urgando entre sus vinilos en busca de la prueba de la infidelidad (un poco cutrón, la verdad). Pero el momento, después de la fiesta, ya de día, en el que caminan los dos y él le dice que "a lo mejor es que ya no la quiere" y empieza a sonar la canción, ella camina deprisa y él se queda rezagado...sí me emocionó.
Por cierto, en tu nuevo look sin pelo te pareces muchísimo a un amigo mío gallego...qué gracia.
Sí, yo tenía la idea (ahora veo que absurda) de que me iba a encontrar contigo durante el festival suprimiendo a Álex como intermediario. En fin, creo que me he encontrado con todo el mundo, menos contigo. O sí, y no te he reconocido. Quién sabe.
Tengo una amiga que dice que le gustó Control pero que Samantha Morton es lo peor que le ha pasado a la película...
Naturalez muerta...la veré.
Por cierto, creo que estoy desvirtuando tu blog sobre cine con estos comentarios.
Tnego muchas ganas de ver esta peli. Creo que el cartel me atrae mucho. Me parece muy bueno, mejor que algunos de los que has comentado. Iguale s un poco tonto, pero que inquieta. me gusta esa mirada hacia fuera y el blanco y negro. Hay unas cuantas veces en que el blanco y negro da sensacion de mas verdadero... Me apetece mucho ver esta peli.
saludos
No te niego el encanto del cartel, aunque creo que en este caso el mérito está en la sabia elección de la foto y no tanto en el correcto diseño.
No hay que olvidar que Anton Corbijn es uno de los más reputados fotógrafos musicales y, desde luego, sabe lo que hace (si te gusta el cartel te va a flipar la fotografía de la peli).
por otro lado, debo pober una exclamacion (!) ante esta telenovela parcial a la que estamos asistiendo: finalmente se encontraron o no se encontraron nuestros amigos en el festival???