John Smith: Dance with me.
Jane Smith: You don't dance.
John Smith: It was just my cover, sweetheart.
Jane Smith: Was sloth your cover, too?

Sorpresa, sorpresa. Resulta que "Mr. and Mrs. Smith" es un peliculón y yo sin darme cuenta. La culpa de todo la tiene mi esnobismo galopante: es una de esas veces en que tanta publicidad perjudica a una película, porque estamos ante un blockbuster de verano, sí, pero ante uno divertidísimo; algo así como un mix de "La guerra de los Rose" con "Mentiras arriesgadas", un "Olvidate de mí" para la audiencia de "Alerta Máxima".

Doug Liman ya había demostrado ser un artesano más que correcto con la primera entrega de Bourne, pero aquí sorprende con una auténtica guerra de sexos clásica adaptada a los nuevos tiempos, es decir, con más acción y, sobre todo, más sexo. Es imposible haber escogido una pareja mejor para dar vida al matrimonio. Puede parecer cotilleo barato, pero uno no puede más que asentir ante la relación actual de Jolie y Pitt: resulta imposible pensar en ellos por separado después de haber visto la enorme tanda de hostias que se pegan y el polvo con el que terminan.

Me encanta el que cuenten con una premisa simple que no intenta estirarse. Leo (y me lo creo) que hay grabadas unas escenas donde el matrimonio original lucha contra sus respectivos jefes, pero que decidieron eliminarlo del montaje final porque "no aportaba nada". En su lugar, se dedican a dar importancia a unos insólitos y geniales secundarios (Vince Vaughn y Adam Brody) que en cualquier otra película habrían sido interpretados por un negro y una chica sin personalidad pero que cumpliesen con los objetivos de target del producto. Aquí los espías son inteligentes y profesionales, pero neuróticos y superficiales.

Muchos pueden decir que en la última media hora se pierde gas entre tanto tiro, que Bogotá parece un burdel cubano, o que no deja de ser un guión donde no pasa casi nada, pero ese ir al grano de manera tan bestial supera cualquier defecto.

Existe un final eliminado en que la pareja tiene una niña que juega con una pistola de juguete, pero en su lugar omiten todo posible futuro y deciden cerrar la película ¡con un chiste sexual! Hay un momento en que Jolie asegura que "los finales felices son historias que aún no han terminado". Siempre me ha gustado todo aquello que se atreve a terminar con un chiste.