En los próximos días haré un repaso a lo que considero no sé si lo mejor de 2006 pero por lo menos sí lo más interesante.
Antes de eso, me gustaría mencionar un poco esas películas que no se han hecho en la lista definitiva, pero merecen especial atención. Ahi van, sin orden específico.
"Monster House" (Gil Kenan)
En un año que pasará a la historia personal del que esto escribe como aquel en que Pixar decepcionó por primera vez (Cars es visualmente magnífica, pero por primera vez cuenta con un guión/personajes muy flojo) la mejor película de animación del año vino de la mano de Spielberg y Zemeckis. Recupera el mejor aliento de Los Goonies o El secreto de la pirámide, y aunque las conclusiones puedan ser sencillas en exceso, no recuerdo un mejor ejemplo de revival ochentero. Me lo pasé en grande viéndola y creo que está muy inteligentemente construída. Los chistes no se repiten y casi hasta pasan desapercibidos: los niños son inteligentes. Siguiendo con la animación, también me gustó bastante "A scanner darkly", aunque aún no he decidido si se debe únicamente a la hipnosis visual linklateriana.
"Invisible waves" (Pen-Ek Ratanaruang)
"Last Life in the Universe " (Pen-Ek Ratanaruang)
Reconozco la habilidad del tailandés para innovar o por lo menos sorprender con la narración de sus historias, pero en las dos ocasiones me ha dejado en estado catatónico. No sé si esto es neceariamente malo puesto que no he podido olvidar ninguna de sus dos obras y algunas de sus imágenes se han convertido en recurrentes en mi vida. Last life in the universe cuenta con un prólogo y un epílogo absolutamente magníficos, Invisible Waves tiene la atmósfera más enfermiza del año.
"United 93" (Paul Greengrass)
A la pregunta de cómo debe abordarse un hecho tan sobado por los medios como el del 11-S Greengrass responde de la manera más perfecta. No es un documental, tampoco una ficción, son, simplemente, los hechos (aparentes), sin subrayados ni sentimentalismos. Domingo sangriento no dejaba de ser una gran película hecha con el objetivo de poner de mala leche al personal. United 93 es emocionante pero no partidista. Alguno podrá decir que es inmoral hacer un paralelismo entre un terrorista y un asesinado, pero no lo es si donde miras no es a los ojos, sino desde el aire.
"The White diamond" (Werner Herzog)
Hay un momento del documental en que Herzog mira a cámara y asegura "In celluloid we trust". Pues eso. Que nosotros también. Magnífico documento sobre la necesidad de encontrar imágenes imposibles, el proceso de locura hasta conseguirlas y el respeto por mostrarlas.
"Un couple parfait" (Nobuhiro Suwa)
Pseudo remake de Viaggio in Italia sobre una pareja en crisis y los mecanismos de mantenimiento del amor. Largos planos de improvisación y la mujer más maravillosa del mundo: Valeria Bruni Tedeschi. El resultado es muy interesante aunque los interrogantes que suscita seguramente lo sean más: ¿es realmente necesario el autor para conseguir una buena película? ¿Hasta que punto las decisiones arbitrarias (y mecánicas) funcionan también para contar una historia?
"Lord of war" (Andrew Niccol)
Soy de los que consideran Gattaca y El show de Truman dos de los guiones más perfectos de los 90, disfruté muchísimo con S1mone y con ésta Lord of War Niccol ya me tenía ganado desde los títulos de crédito. Espero su biopic sobre Dalí con los brazos más que abiertos.
"Honor de cavalleria" (Albert Serra)
Este experimento cervantino reúne dos extrañas cualidades: puede provocar la mejor siesta del mundo y, al mismo tiempo, permite ver en tiempo real como el sol se mueve al amanecer. Obra pausada, con el Quijote hablando en catalán y rodada en Super 8. La práctica puede funcionar o no, dependiendo del que observa o el que ve, pero las ambiciones teóricas de narrar únicamente los tiempos muertos de una historia tan conocida no tiene precio.
"Luces al atardecer" (Aki Kaurismäki)
El mismo Serra indicaba en una revista que dejó de gustarle Kaurismäki en Un hombre sin pasado. Se había vuelto demasiado perfecto, dice. Bien, es posible que sus últimas películas sean tremendamente autoconscientes, pero continúan en ese estupendo tránsito de la comedia a la tragedia que tan bien se le da al finlandés.
"The host" (Joon-ho Bong)
¿Cómo puedes decirle que no a una película coreana con monstruos mutantes, padres casi deficientes, estadounidenses malvados y familias desestructuradas viviendo un ataque de nervios? No es tan memorable como Memories of murder, pero si existe la justicia debería convertirse en el hit del año.
"Tropical malady" (Apichatpong Weerasethakul)
Reconozco que me daba cierto miedo incluír esta película en la lista por todo lo que ello significa: Tropical malady se ha convertido en la película de cabecera de la nueva crítica post cahierista, el ejemplo claro de cómo el cine puede y debe seguir probando nuevos caminos. Breve resumen: Tailandia, una historia de amor homosexual en la primera mitad; un tigre acechando a un hombre en la segunda. Reconozco sus valores y virtudes y no sólo eso: disfruté mucho viéndola; pero al mismo tiempo me supera su supuesta originalidad fílmica. Es decir, que aprecio la segunda parte, pero es la primera la que me fascina; que quiero verla como una obra redonda, pero he llegado a un punto que no sé si lo veo o quiero verlo tanto que acabo creyendo que sí. De todos modos, recomendable.

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