¿Es Munich una obra maestra? No seré yo quien lo afirme (tampoco quien diga lo contrario), aunque es, desde luego, la mejor de las cinco nominadas a mejor película.

Se le ha criticado la pretensión de ambigüedad, la mecánica repetitiva de la trama y que Spielberg tenga que volver otra vez a los lugares comunes de su cine (el hogar, la familia, etc). Por una vez, me encantan las tres características.

Reconozco que me gusta que el conflicto esté contado desde el punto de vista israelí, más que nada porque los medios españoles tienden a capturar la visión palestina y siempre está bien ver lo que dicen otros ojos. Pero no es eso lo que me impresiona.

Es curioso como Spielberg sigue fiel a sí mismo y nos mete cocinas y cocineros como quien no quiere la cosa, re-convirtiéndose en lo que ya era: todo un autor. En sus últimas películas, tanto las buenas (Minority Report, Atrápame si puedes, I.A.) como las regulares (La guerra de los mundos) o las ya directamente malas (La Terminal) tocan los mismos temas de maneras diferentes, pero es con Munich cuando se ha radicalizado y ha ido un paso más lejos. Da la sensación de que hace lo que le apetece hacer, libremente, sin objetivos artísticos o de reconocimiento (La lista de Schindler) ni, por supuesto, aspiraciones económicas (Munich no ha triunfado, pero tampoco se ha tomado la molestia de venderse).

En el plano cinematográfico, creo sinceramente que todos los elementos son casi perfectos. La banda sonora es perfecta, el montaje es perfecto, el guión es excelente, la fotografía es... buuuuf. Me deja sin palabras.

Todos sabíamos que Janusz Kaminski era un genio, pero es que lo que hace en Munich no tiene precio. Llevarnos directamente por media Europa y compañía haciéndonos no sólo ver un sitio, sino respirarlo. Increíble que no haya conseguido al menos una nominación, del mismo modo que Eric Bana haya acabado con las manos vacías. Por cierto, habrá que seguir de cerca de la cantera australiana, porque estos últimos años están demostrando ser los actores más talentosos del cine norteamericano.

¿Cosas que no me gustan? El montaje paralelo de la última escena, por ejemplo, y que se insista tanto en las reuniones culinarias del escuadrón asesino. Pero son fallos menores para una obra tan completa.

For your consideration: Munich, Best Picture