Me gustaría destacar un par de pelis más. Por ejemplo Tian bian yi duo yun (El sabor de la sandía) Tsai Ming-Liang,Taiwan-Francia. Sobran los números musicales, pero tiene el climax más conseguido del año.

Mysterious skin Gregg Araki, Estados Unidos-Países Bajos. Es una curiosa mezcla de chaperos, empollones, extraterrestres y entrenadores de beisbol. Increíble Joseph Gordon-Levitt en la escena de la cama.

Oldboy Chan-Wook Park, Corea del Sur. Planos laterales y pulpos para una peli que no llega a la altura de su antecesora, Sympathy for Mr. Vengeance pero que se ve bastante a gusto (es un decir)

The brown bunny Vincent Gallo, Estados Unidos-Japón-Francia. De acuerdo que lo que más le gusta en el mundo a Vincent Gallo es mirarse la polla, pero, al igual que pasaba con Buffalo'66, la película tiene momentos increíbles entre los mediocres. Y sí, la blow job está entre ellos.

Grizzly man Werner Herzog, Estados Unidos. Al igual que me ha ocurrido este mismo año con Tarnation (Jonathan Caouette, Estados Unidos), me debato entre la valoración muy positiva del producto final y el casi odio a las personas reales que en los mismos aparecen. De todas formas, son dos obras muy interesantes sobre el poder de una videocámara, el ego y las ganas de ser protagonista.

Crash (Colisión) Paul Haggis, Estados Unidos-Alemania. Vidas cruzadas y nada de sutileza, dos características que, a priori, no me entusiasman; aún así, consigue momentos de una belleza torpe encantadora, y la escena final de Don Cheadle es detalladamente sobrecogedora.

A history of violence (Una historia de violencia) David Cronenberg, Estados Unidos. Cuatro cosas: Maria Bello, William Hurt, el primer plano y la escalera